México.- El reconocido productor de televisión Juan Osorio se encuentra en el centro de una severa polémica judicial luego de que su exsocio e inversionista, Rafael Portillo, promoviera una demanda civil por daño moral y otra por la vía penal en su contra. La disputa legal escaló a instancias definitivas tras salir a la luz señalamientos sobre un presunto fraude financiero relacionado con el montaje de la obra teatral Aventurera, en el cual Portillo asegura haber aportado diez millones de pesos que hasta la fecha no ha logrado recuperar.

El conflicto rompió una estrecha relación personal y de compadrazgo que unía a ambos involucrados, pues Osorio incluso fue padrino de quince años de la hija de Portillo y compartieron viajes familiares al extranjero. Según las declaraciones del empresario afectado, el acuerdo para ser socios al cincuenta por ciento en el espectáculo se basó únicamente en la confianza verbal, por lo que entregó el capital en efectivo sin la firma de un contrato formal. Para reunir la suma requerida, Portillo llegó a empeñar tres propiedades en distintas partes del país, asegurando que el productor no aportó ni el diez por ciento del dinero prometido para la puesta en escena y que ocultó la participación de otros inversionistas.

Ante la falta de claridad en las cuentas y dieciséis semanas sin respuestas concretas, el equipo legal del demandante, encabezado por el abogado Gerardo Rincón, confirmó la existencia de una carpeta de investigación abierta en la Fiscalía. Como parte de las pruebas periciales presentadas, la parte acusadora entregó más de ciento cincuenta audios certificados y registros en hojas de cálculo donde Osorio presuntamente reconoce adeudos y promete reembolsos que nunca se concretaron en su totalidad, mientras las autoridades correspondientes avanzan en el deslinde de responsabilidades legales.