Estados Unidos.- Julio César Chávez Jr. fue detenido por agentes del ICE el pasado 2 de julio en Studio City, Los Ángeles, tan solo unas horas después de haber perdido una pelea ante el influencer Jake Paul. La derrota del mexicano fue precedida por burlas públicas por parte de Paul, quien lo llamó “piñata” en redes sociales y publicó videos ridiculizándolo. La detención ocurrió mientras Chávez Jr. se desplazaba en un scooter cerca de su domicilio, en un operativo que sorprendió a su entorno inmediato.

El abogado del boxeador, Michael A. Goldstein, calificó la acción del ICE como excesiva e innecesaria. Aseguró que más de 25 agentes bloquearon la calle para detenerlo sin notificar a su familia, y denunció que su cliente no representaba un peligro ni se encontraba oculto. Según Goldstein, Chávez Jr. entrenaba diariamente en público y estaba localizable en todo momento, por lo que la manera en que se llevó a cabo el arresto le pareció desproporcionada y diseñada para generar impacto mediático.

Además, el abogado señaló que las acusaciones de fraude migratorio son infundadas, pues su cliente había iniciado un proceso legal para obtener la residencia permanente a través de su matrimonio con una ciudadana estadounidense. No obstante, el boxeador permanece detenido bajo el procedimiento de deportación acelerada, y su situación legal se complica por una orden de aprehensión en México y posibles investigaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado.