Irán.- La guerra en Oriente Medio ha entrado en una fase de devastación total. Ataques coordinados de Estados Unidos e Israel alcanzaron, por primera vez, depósitos de almacenamiento de petróleo y refinerías en Teherán, provocando incendios masivos visibles desde toda la capital. La Media Luna Roja ha emitido una alerta urgente ante el riesgo de lluvia tóxica que podría causar quemaduras químicas y daños pulmonares a la población civil.
En el ámbito político, en medio del caos, la Asamblea de Expertos de Irán confirmó que ya ha elegido al sucesor del asesinado ayatolá Alí Jameneí, aunque su identidad se mantiene bajo estricto secreto.
Siguiendo la advertencia de Donald Trump de atacar «con más fuerza y en nuevos lugares», las fuerzas aliadas han golpeado el corazón energético y logístico iraní
El ataque compromete el suministro de combustible para la capital y regiones aledañas.
Israel confirmó la destrucción de una flota de cazas F-14 en Isfahán y el desmantelamiento previo de 16 aviones de la «Fuerza Quds» en el aeropuerto de Mehrabad.
Tras el bombardeo estadounidense a una planta desalinizadora en la isla de Qeshm, Irán respondió atacando una planta similar en Bahréin, sentando un peligroso precedente en una región donde el agua dulce es el recurso más escaso.






