Teherán.-  La tensión en el Golfo Pérsico ha alcanzado un punto de no retorno. Este domingo 5 de abril, el gobierno de Irán lanzó una dura advertencia al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que sus movimientos «imprudentes» están arrastrando a la sociedad estadounidense hacia un «infierno viviente». La declaración surge como respuesta directa a la amenaza de Washington de destruir plantas eléctricas y puentes en territorio iraní si no se reabre el Estrecho de Ormuz este martes.

Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, utilizó sus redes sociales para señalar que la insistencia de Trump en seguir la estrategia del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, provocará que «toda la región arda».

El choque de ultimátums
El intercambio de hostilidades verbales ocurre a menos de 48 horas de que venza el plazo fijado por la Casa Blanca. Trump extendió recientemente el ultimátum hasta el 6 de abril a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del 7 de abril), fecha en la que ha prometido desatar una ofensiva contra la infraestructura civil y estratégica de la República Islámica.

Puntos clave de la respuesta iraní:

  • Crímenes de Guerra: Qalibaf fue tajante al afirmar que Trump no obtendrá concesiones mediante lo que calificó como «crímenes de guerra».
  • Exigencia de Respeto: Teherán sostiene que la única salida real al conflicto es el respeto a los derechos del pueblo iraní y el cese de lo que llaman un «peligroso juego» por parte de Estados Unidos e Israel.
  • Impacto Familiar: El líder parlamentario subrayó que las decisiones del republicano afectarán directamente a las familias estadounidenses al involucrarlas en un conflicto de consecuencias impredecibles.

Ormuz: El pulmón del petróleo bajo asedio
El cierre del Estrecho de Ormuz se ha consolidado como el factor más desestabilizador de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero. Por este estrecho circula aproximadamente la quinta parte del petróleo mundial, y su bloqueo ha disparado los costos de logística y energía a nivel global.

Para la administración Trump, la reapertura del paso marítimo es innegociable; para Irán, el bloqueo es una respuesta a los bombardeos sufridos desde finales de febrero bajo la operación ‘Furia Épica’.