Ciudad de México.- La participación de México en la Copa del Mundo terminó en los octavos de final tras caer 2-3 ante Inglaterra en el Estadio Ciudad de México, en un duelo que dejó al conjunto local sin la posibilidad de avanzar por primera vez en cuatro décadas a los cuartos de final. El resultado significó una eliminación dolorosa en casa, en un torneo donde el equipo mexicano buscaba igualar lo hecho en 1986, cuando el país también fue anfitrión del certamen.

El encuentro tuvo un arranque adverso para México, ya que Inglaterra tomó una ventaja rápida con dos goles de Jude Bellingham en el primer tiempo, en un lapso muy corto que complicó el panorama del equipo local. Antes del descanso, Julián Quiñones logró acortar la diferencia, lo que permitió a México mantenerse en la pelea y llegar al entretiempo con la posibilidad de una remontada.

En la segunda parte, el partido se volvió más favorable para el conjunto mexicano cuando Inglaterra sufrió la expulsión de Jarell Quansah al minuto 54. Aun con un hombre más, México no logró capitalizar la ventaja numérica.

Harry Kane amplió la cuenta desde el punto penal al 60, mientras que Raúl Jiménez respondió también desde los once pasos al 69, manteniendo el marcador cerrado en la recta final.

El cierre del partido no cambió el destino de la eliminatoria, ya que México no encontró el gol del empate y terminó despedido del torneo. Inglaterra avanzó a la siguiente fase para enfrentar a Noruega.