Estados Unidos.- Tormentas y clima extremo continuaron azotando este domingo al estado de Mississippi, en el sur de Estados Unidos, después de la devastación causada por un enorme tornado el sábado donde murieron al menos 26 personas.
En Rolling Fork, una de las localidades más afectadas, los equipos de rescate evaluaron daños en medio de la destrucción. Por la calle yacen escombros, automóviles volcados y pedazos de propiedades.

Muchos residentes intentan recuperar pertenencias en medio de hogares sin techo y prácticamente en ruinas. El presidente estadounidense, Joe Biden, anunció un paquete de ayudas para los afectados.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió a los residentes de Mississippi y la vecina Alabama sobre potenciales nuevas “tormentas supercélulas” para este domingo que podían “producir algunos fuertes tornados y granizo prolongado”.

Decenas de personas han resultado heridas y funcionarios advierten de que el número de muertos podría aumentar. Las imágenes aéreas en Rolling Fork muestran casas destrozadas y árboles arrancados de la tierra.
La Cruz Roja estadounidense se trasladó al edificio de la Guardia Nacional de esta localidad horas después de la tormenta. Aquí residen alrededor de 2.000 personas.

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