Estados Unidos.- El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que el Super Bowl LX, que se disputará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, contará con un despliegue sin precedentes de agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE). La noticia llega en un clima de alta tensión social tras recientes incidentes violentos en Minneapolis y declaraciones polémicas del presidente Donald Trump sobre el evento.
Tricia McLaughlin Yoho, subsecretaria de Asuntos Públicos del DHS, defendió la medida como parte de una «respuesta integral del gobierno» para garantizar la seguridad en eventos masivos.
Aunque el DHS no reveló el número exacto de efectivos, fuentes cercanas a la operación indicaron que los agentes tendrán una presencia altamente visible en los alrededores del estadio antes, durante y después del duelo entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Seahawks de Seattle.
«Nuestra misión permanece sin cambios… Quienes se encuentren aquí legalmente y no estén infringiendo otras leyes no tienen nada que temer», declaró McLaughlin a TMZ Sports, subrayando que las operaciones se realizarán conforme a la Constitución.
Este anuncio coincide con la confirmación de que elementos del ICE también participarán en la seguridad de los próximos Juegos de Invierno Milano-Cortina, marcando una expansión en el rol de la agencia en espectáculos deportivos globales.
A la controversia de seguridad se suma la postura del presidente Donald Trump, quien el pasado sábado confirmó al New York Post que no asistirá al partido. El mandatario criticó duramente la elección de los artistas para el evento: el puertorriqueño Bad Bunny y la banda de punk rock Green Day.
«Estoy en contra de ellos. Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio. Terrible», sentenció Trump desde el Despacho Oval.







