Tlaxcala.- Lo que inició como una intervención visual que acaparó elogios en redes sociales terminó en un acto de justicia social espontánea. Un hombre que se integró a la movilización del Día Internacional de la Mujer en la capital de Tlaxcala, bajo la consigna “Me callo para que ellas hablen”, fue obligado a retirarse tras ser denunciado públicamente como deudor alimentario.

El sujeto, quien acudió acompañado de su novia, caminaba con el torso descubierto, las manos atadas con un lazo y un mensaje pintado en la espalda con letras rojas. Aunque inicialmente fue fotografiado por asistentes y cibernautas como un ejemplo de «aliado» original, la narrativa cambió drásticamente en cuestión de minutos.

La confrontación: «Tiene un hijo conmigo»
La escena de aparente sacrificio simbólico se rompió cuando una mujer interceptó al contingente para encarar directamente al individuo. Ante la mirada de las manifestantes, la mujer gritó: “¡Tú qué sabes, tiene un hijo conmigo!”, denunciando que el hombre no cumple con sus obligaciones de manutención económica. Al grito de «¡Fuera!», las mujeres exigieron su retiro inmediato.

 Sin argumentos para defenderse y ante la presión del grupo, el hombre no tuvo más alternativa que desatarse y abandonar la movilización junto con su pareja, escoltados por el rechazo de los contingentes