México.- Al menos 1,300 habitantes de las comunidades Río Guerrero, La Pureza, La Playa, Zacatonal y Zacualtipán, en la Sierra de Chiapas, están incomunicados desde el pasado domingo. Esto se debe a que miembros de cárteles en disputa por el control de la región derribaron el puente que conectaba estas localidades con el resto de los municipios de la Sierra baja, impidiéndoles cruzar el Río Grijalva.
Estas comunidades se encuentran entre Amatenango de la Frontera y Frontera Comalapa, cerca de la frontera con Guatemala, donde el Cártel de Chiapas y Guatemala (del CJNG) y el Cártel de Sinaloa luchan por el territorio. Los pobladores, en una carta firmada por el Pueblo de la Sierra de Chiapas, expresaron su desesperación, calificando la situación como «terrorismo» que afecta a miles de familias, y lamentaron que el gobernador Rutilio Escandón no haya respondido a sus llamados de auxilio.
Un habitante reportó que la falta de alimentos y el miedo predominan en la zona, especialmente entre los niños. La violencia en la región ha obligado a muchas personas a desplazarse a Guatemala en meses anteriores. Debido a esta falta de seguridad, han surgido grupos de autodefensa en la Sierra Madre de Chiapas.
Luis Abarca, activista del Comité Digna Ochoa, criticó la ineficacia del Ejército, al señalar que, a pesar de su presencia, los cárteles continúan actuando con impunidad. Además, recordó que esta práctica de aislamiento no es nueva, mencionando un incidente en octubre pasado cuando grupos criminales bloquearon accesos y cortaron el suministro eléctrico en la zona norte de Chiapas.
Abarca concluyó que el actual gobierno ha dejado desprotegida a la población de Chiapas, favoreciendo al crimen organizado y violando los derechos humanos.







