México.- El Gobierno mexicano emitió disculpas por la muerte de un niño de dos años debido a negligencia médica en el Hospital Infantil de Sonora, un hecho ocurrido en diciembre de 2004. Sin embargo, los responsables aún no han enfrentado consecuencias.

Edgar Mondragón Bustamante, padre del menor fallecido, expresó su descontento durante una conferencia en Los Pinos, señalando que el caso no ha concluido y cuestionando la sinceridad de las disculpas. El padre ha luchado durante años para que se haga justicia y ha obtenido una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2017, que obligó al Estado mexicano a reconocer su responsabilidad.

Mondragón Bustamante detalló la lucha que ha enfrentado contra cuatro gobiernos estatales y cuatro sexenios presidenciales para evitar que el caso sea cerrado prematuramente. A pesar de la resolución de la CIDH, aún no se han ejecutado 19 órdenes de aprehensión contra comités de salud ni se ha castigado a los dos médicos responsables.

El padre, portando un cuadro con retratos de su hijo, mencionó la falta de apoyo a las fuerzas de seguridad y destacó que la población se está armando para defenderse de la delincuencia en varias regiones del país.

A pesar de haber demostrado la negligencia médica con dictámenes de instituciones como la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), la justicia sigue pendiente debido a un amparo interpuesto por los presuntos culpables.


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El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina Padilla, ofreció disculpas en nombre del Gobierno federal, reconociendo la falta de capacidad para salvaguardar el derecho a la vida e integridad del niño. La subsecretaria de Concertación Social de Sonora, Ana Luisa Chávez, también se disculpó, asegurando que el Gobierno actual trabaja con responsabilidad y empatía con las víctimas.

Mondragón Bustamante lamentó que su familia se haya desintegrado debido a su dedicación al caso y señaló presiones para firmar un acuerdo de solución amistosa de la CIDH en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Al final del evento, expresó su escepticismo sobre la posibilidad de que el trágico incidente no se repita en el futuro.