Jerusalén.- El frágil acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás se tensó nuevamente este jueves después de que el Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza recibiera otros 30 cuerpos de palestinos y denunciara que algunos presentaban signos de abuso, palizas, esposas y vendajes.
Con esta entrega, el número total de cuerpos palestinos liberados por las autoridades israelíes asciende a 120 desde el inicio del pacto. Medios palestinos vinculados a Hamás ya habían denunciado ayer que 45 cuerpos entregados con anterioridad también mostraban señales de tortura.

Identificados Dos Rehenes Israelíes Más
Mientras tanto, en Israel, el Instituto Nacional de Medicina Forense identificó los restos mortales recibidos anoche como los de los rehenes Inbar Hayman y el sargento mayor Muhamed al Atresh.
Inbar Hayman (27): La última mujer que quedaba secuestrada, fue asesinada por Hamás en el festival Nova el 7 de octubre de 2023.
Muhamed al Atresh: Rastreador de una brigada y padre de 13 hijos, murió en combate durante el ataque múltiple de Hamás.

El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas aseguró que el regreso de los cuerpos brinda cierto consuelo a las familias, pero reiteró que no descansarán hasta que los cuerpos sin vida de los 19 rehenes que aún quedan en Gaza regresen a Israel. Hasta ahora, Hamás solo ha entregado nueve cuerpos de los 28 rehenes fallecidos que estaban en su poder.
El grupo islamista, por su parte, ha advertido que la extrema destrucción y los escombros dificultan la localización de más cadáveres sin la ayuda de equipos especializados.
Pese al acuerdo de tregua, el Ejército israelí mató este jueves a tres gazatíes, lo que eleva a 23 el número total de muertos desde que entró en vigor el alto el fuego.
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Fuentes hospitalarias en Jan Yunis y el campamento de refugiados de Bureij confirmaron los decesos, uno de ellos provocado por un dron israelí.
La población gazatí que intenta regresar a sus hogares se enfrenta al riesgo de ser atacada al acercarse a la «línea amarilla», una franja no delimitada donde el Ejército israelí sigue apostado. Se reportaron disparos contra civiles en diversas ciudades del sureste de Jan Yunis, con testigos afirmando que las fuerzas israelíes utilizan altavoces para ordenar a los residentes que inspeccionan sus propiedades que se marchen inmediatamente.







