México.- El escándalo por presunto fraude fiscal en el fútbol mexicano ha escalado al plano penal, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) iniciara investigaciones contra cinco futbolistas y exfutbolistas del Club Santos Laguna, por una presunta defraudación fiscal acumulada de 7.4 millones de pesos.

Las carpetas de investigación fueron abiertas de manera individual tras las denuncias interpuestas por la Procuraduría Fiscal de la Federación, derivadas principalmente de pagos simulados de salarios, esquema en el que estaría implicado Alejandro Irarragorri, presidente de Grupo Orlegi, actualmente prófugo de la justicia.

De acuerdo con informes hacendarios, entre los señalados se encuentra Jesús Antonio Molina Granados, ex jugador del América y Chivas, hoy retirado, quien es investigado por un presunto fraude fiscal de 2.3 millones de pesos por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR) no pagado.

A Ulises Alejandro Dávila Plascencia, quien recientemente jugó en clubes de Australia y Nueva Zelanda y actualmente se encuentra sin equipo, se le atribuye una presunta defraudación por 2 millones de pesos.

En tanto, Néstor Alejandro Araujo Razo, actualmente jugador del Club América, es investigado por el impago de 1.5 millones de pesos. Por su parte, Néstor Calderón Enríquez, conocido como “El Avión” y ya retirado del fútbol profesional, enfrenta una carpeta de investigación por un monto de 880 mil pesos. Finalmente, José Javier Abella Fanjul, futbolista en activo del Santos, es indagado por un posible fraude al fisco por 747 mil pesos.

Como parte del proceso, la FGR ha solicitado a jueces de distrito en la Ciudad de México la autorización para acceder a los datos bancarios de los implicados, así como la elaboración de un dictamen contable por parte del Centro Federal Pericial Forense, con el fin de analizar sus movimientos financieros.

Asimismo, la Agencia de Investigación Criminal (AIC) ha sido instruida para requerir a diversas dependencias la información necesaria para localizar los domicilios de los investigados, en el marco de la averiguación en curso.

Este caso representa un nuevo golpe a la imagen del fútbol profesional en México, al poner en la mira los manejos fiscales dentro de las instituciones deportivas y su relación con estructuras empresariales como Grupo Orlegi.