Estados Unidos.- La exportación de ganado bovino en pie de México hacia Estados Unidos atraviesa un escenario incierto, luego de que autoridades sanitarias estadounidenses mantuvieran el cierre por la detección del gusano barrenador. De acuerdo con proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las exportaciones mexicanas podrían caer de 1.35 millones de unidades en 2024 a solo 240 mil este año, con un panorama aún más crítico para 2026, cuando no se contempla envío alguno de reses al mercado norteamericano.
Especialistas advierten que, pese a que la producción nacional se mantendría en alrededor de 8.7 millones de cabezas, la falta de acceso al principal destino comercial generaría un excedente sin salida y pérdidas para los productores. Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, señaló que la reapertura dependerá de los avances en la erradicación de la plaga y de las negociaciones que impulsa la Secretaría de Agricultura con funcionarios estadounidenses.
Ante esta situación, ganaderos insisten en que se apliquen los acuerdos de regionalización, lo que permitiría mantener cerradas únicamente las zonas afectadas del Sureste, mientras que estados del Norte —libres de la plaga y principales exportadores— continuarían con sus envíos. Sin este reconocimiento, advirtieron, el cierre prolongado no solo pondría en riesgo miles de empleos en el campo, sino que agravaría la incertidumbre en un sector clave para la economía agropecuaria mexicana.






