Estados Unidos.- El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Fiscalía de Estados Unidos han lanzado una fuerte advertencia contra Ryan James Wedding, un ex atleta olímpico canadiense que, según las autoridades, es actualmente protegido por el Cártel de Sinaloa en México y es uno de los principales distribuidores de drogas en Norteamérica.

“Ryan Wedding es muy peligroso, muy rico, ha sido protegido por el Cártel de Sinaloa junto con otros en México. Lo vamos a encontrar y lo vamos a hacer que pague, que venga ante la justicia”, declaró Akil Davis, subdirector a cargo de la oficina del FBI, en una conferencia de prensa.

Recompensa de $15 Millones y Nexo con el Crimen Organizado
El gobierno de Estados Unidos considera a Wedding una prioridad, a tal punto que el Departamento de Estado ofrece una recompensa de $15 millones de dólares por información que conduzca a su captura.

La fiscal de EE. UU., Pam Bondi, detalló la magnitud de las operaciones del ex atleta:

“Su organización es responsable de importar aproximadamente 70 toneladas de cocaína al año a Los Ángeles a través de camiones que vienen de México”.

Además, Wedding está vinculado al tráfico de fentanilo, metanfetaminas y cocaína, productos que han causado graves daños a las comunidades estadounidenses.

Acusaciones por Asesinato y Manipulación de Testigos
Las acusaciones más graves presentadas hoy contra Wedding incluyen asesinato, manipulación de testigos, intimidación, lavado de dinero y tráfico de drogas.

Akil Davis señaló que Wedding ha sido la “mente maestra de asesinatos [e] intimidación de testigos”. El incidente más notorio es el asesinato de un testigo federal en 2024, después de una acusación. Wedding supuestamente utilizó una página web en Canadá para publicar fotografías de los testigos, lo que llevó a que uno de ellos fuera asesinado en un restaurante de Medellín antes de que pudiera testificar en su contra.

Como resultado de la investigación, más de 35 personas han sido acusadas, se han incautado 200 kilos de drogas y diferentes armas, se han recuperado aproximadamente $3.2 millones de dólares en criptomonedas y se han confiscado más de $13 millones en activos físicos.