Estados Unidos.- Lo que prometía ser una exhibición impecable de tecnología de vanguardia terminó en un momento tan cómico como preocupante para los ingenieros de Walt Disney Imagineering. El nuevo animatrónico de Olaf, presentado recientemente como el «robot más realista de la historia», protagonizó su primer fallo técnico masivo frente a decenas de visitantes en Disney Adventure World.

El sofisticado muñeco de nieve, diseñado para moverse de forma fluida gracias a un avanzado sistema de Inteligencia Artificial, sufrió un cortocircuito en su sistema motriz que lo dejó fuera de combate en plena función.

Testigos del incidente relataron cómo la interacción del personaje, que usualmente sorprende por su capacidad de respuesta y naturalidad, se interrumpió de forma abrupta. El animatrónico de repente «se quedó duro» durante unos instantes, perdiendo toda la expresividad que lo caracteriza.

El impacto fue tal que incluso su icónica nariz de zanahoria salió volando, quedando esparcida por el escenario ante la sorpresa de los niños y adultos presentes.