Washington.- En una comparecencia de prensa desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump lanzó serias dudas sobre la supervivencia y el paradero de Mojtaba Jameneí, el hijo del fallecido Alí Jameneí y recientemente nombrado Líder Supremo de Irán. El mandatario estadounidense afirmó que la ausencia pública del clérigo es «muy inusual» y sugiere un vacío de poder en Teherán.
Trump fue enfático al señalar que, tras la serie de ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel que eliminaron a gran parte de la jerarquía política y militar del país, no hay claridad sobre quién tiene las riendas del gobierno.
“No lo hemos visto en absoluto, así que no sabemos si está muerto o no. Ni siquiera sabemos quiénes son sus líderes”, expresó el mandatario ante los medios.
Ante los cuestionamientos de la prensa sobre la condición física del nuevo líder, el presidente se hizo eco de diversas versiones que circulan en la inteligencia internacional:
- Estado físico: Trump mencionó que «mucha gente dice que está desfigurado, que perdió una pierna y que resultó muy herido».
- Versión del Pentágono: Estas declaraciones coinciden con lo reportado la semana pasada por el Pentágono, que confirmó que Mojtaba resultó alcanzado por los bombardeos en los que murió su padre.
Un liderazgo «en la sombra»
Desde que fue nombrado sucesor, Mojtaba Jameneí no ha hecho apariciones en video o en persona. Su única comunicación oficial fue un comunicado escrito emitido el pasado jueves. En dicho texto, el líder llamó a mantener el cierre del Estrecho de Ormuz y juró venganza por la «sangre de los mártires», pero la falta de pruebas de vida visuales alimenta la teoría de su incapacidad o deceso.
A pesar de la retórica agresiva, Trump afirmó estar abierto al diálogo, asegurando que Teherán está buscando un «acuerdo» con Estados Unidos. No obstante, matizó su postura al reiterar que la interlocución es difícil cuando no se tiene certeza de quién gobierna efectivamente el país.







