Saltillo.- En la parte posterior de la catedral de Santiago, se ubica un inmueble al que se le ha denominado, “La casa de los Espantos”, en ella se encuentran unos mosaicos que indican que la vivienda fue construida en 1627, es decir hace 398 años.

El nombre se le atribuye a una leyenda, en la que se decía que dos personajes de la época colonial llamados Doña Leonor y Don Gonzalo, fueron muertos en el domicilio ubicado en la calle Nicolas Bravo número 120 y enterrados en sus paredes.

La historia cuenta que Doña Leonor era una mujer de casa, muy bonita, quien para su mala suerte un hombre decidió mirarla y ante su gusto, de manera inmediata entró sin permiso a su domicilio, atemorizada Doña Leonor, le solicitó al hombre que se retira de su casa, sin imaginar que en ese momento llegaría Don Gonzalo, sorprendiendo a la mujer y al hombre en la casa, cegado de ira y celos mató a la mujer y a su hijo.

Años después, un hombre rentó el inmueble y atemorizado invitó a un amigo para que lo acompañara, al pasar la media noche escucharon ruidos y un fuerte viento helado mientras jugaban ajedrez, al recorrer las habitaciones, presenciaron la revelación, como si regresaran en el pasado presenciando aquel hecho terrible.

Al día siguiente con temor y curiosidad, decidieron buscar hasta que encontraron los cuerpos que fueron ocultos en la pared, para darles cristiana sepultura y pudieran descansar en paz, desde ese momento, se dice que no se volvieron a repetir esos hechos.