Ciudad de México.- A principios del presente año, el equipo costarricense Herediano se vio envuelto en controversia cuando su nuevo fichaje, el jugador mexicano Erick ‘Cubo’ Torres, dio positivo en una prueba de antidopaje, dejándolo sin actividad en el fútbol de Costa Rica.

Después de varias semanas de silencio, Torres rompió su reserva para compartir su versión sobre el supuesto dopaje por clostebol, describiéndolo como uno de los momentos más difíciles de su carrera como futbolista. En una entrevista con ESPN, el jugador expresó: «He tenido altas y bajas en mi carrera, pero sin duda es uno de los momentos más fuertes que me ha tocado vivir».

Torres enfatizó que siempre se ha guiado por los principios del juego limpio y la integridad deportiva, afirmando que nunca buscaría sacar provecho o ventaja sobre sus rivales a través de medios ilícitos. Mantuvo su inocencia, señalando que su positivo se debió a un tratamiento para una uña encarnada, confiando en los médicos que lo atendieron en Guanacaste.

El jugador, de 31 años, admitió la presencia mínima de la sustancia prohibida en su organismo, pero argumentó que no buscaba obtener una ventaja injusta en el campo de juego. «Cuando tienes un tema de un 50% o no sé, de un químico o una hormona en el organismo es obvio que algo no está bien, pero cuando sale lo mínimo de lo mínimo no es que el jugador esté tratando de sacar ventaja», declaró Torres, reiterando su compromiso con la honestidad y el juego limpio en el deporte.