Los hechos enmarcan la violencia extrema que dejará como herencia el todavía presidente Andrés Manuel López Obrador a la futura presidenta Claudia Sheinbaum.

Sucedió en la carretera Durango a Mazatlán.

Iban en dos camiones 145 turistas, 54 de Torreón, 35 de Monclova y el resto de Durango.

De pronto, sujetos armados bloquearon el paso de los camiones y obligaron a los pasajeros a que bajaran a punto de pistola y con amenazas de muerte.

Enseguida los delincuentes prendieron fuego a los camiones y huyeron.

Los turistas fueron auxiliados por la Policía Estatal de Durango que esperaron a que se consumara el atraco para intervenir.
Mientras, en Sinaloa se reportan 78 muertos y 65 desaparecidos por el choque entre “Los Chapos” y “Los Zambada”.

Por supuesto que esa violencia no fue abordada por el presidente AMLO en su mañanera a modo.

Tampoco la violencia que sacude a Michoacán, Tamaulipas, Zacatecas y Guanajuato, entre otros estados donde los gobiernos han sido rebasados por la delincuencia.

Esos no son otros datos, es la realidad, triste de un Gobierno federal que ya se va, sin cumplir sus compromisos.

El martes comenzará una nueva historia y Coahuila está listo.
Coahuila no detiene su marcha de desarrollo social y de fortaleza económica.

Con signos alentadores, donde la seguridad es factor esencial  del orden, de tranquilidad y de progreso, el reto es a diario, y el gobernador Manolo Jiménez Salinas lidera ese esfuerzo y los objetivos de bienestar social y de fortaleza economía, listos para alcanzar mayores objetivos, con el apoyo de la futura presidenta Claudia Sheinbaum.