Cero y van dos.

A pesar del pronóstico de tormentas eléctricas y de fuertes vientos, a Jacobo Rodríguez no le importó la seguridad de los ciudadanos y, terco, ordenó que siguiera la feria.

El resultado: un desastre total, por fortuna sin heridos o muertos, pero sí toldos caídos, riesgo de electrocutados por la caída de cables, zonas inundadas y más pérdidas materiales.

Desde temprano, tal y como ocurrió hace 17 días, el Sistema Meteorológico lanzó la alerta por tromba y tormentas eléctricas.

Pero el “verde” alcalde de Piedras Negras le valió gorro con tal de ver en primera fila al artista Gerardo Ortiz.

Protección Civil municipal recibió la orden del alcalde: “haz como que la Virgen te habla” y la gente llegó a las instalaciones de la feria.

Sin embargo, como estaba pronosticado, la lluvia y los fuertes vientos, acompañados de rayos, mandaron a la feria al carajo.

No hubo Gerardo Ortiz y la gente, como pudo, buscó resguardo.

El sector se quedó sin servicio de luz y agua, la feria naufragó en la lluvia y todo por la irresponsabilidad del alcalde morenista, que, otra vez, fue blanco de fuertes críticas por su negligencia.

Todavía no cumple un año y los ciudadanos ya no aguantan a su alcalde. Piedras Negras retrocede.

Recordemos que fue el único alcalde al que no le importó su ciudad al no gestionar recursos del estado en el importante programa de obra pública que puso en marcha el gobernador Manolo Jiménez para impulsar el bienestar social a los habitantes de los 38 municipios.

Pero, ¿qué se puede esperar de un alcalde que pone en riesgo a los ciudadanos con tal de ver y escuchar a un artista? Pues nada.