Pobres maestros con esos dirigentes que tienen, su futuro no se ve nada bueno, para muestra bastaría ver el trabajo de la maestra Isela Licerio, llegó a la dirigencia de la Sección 38 con promesas de cambio que no se ve por dónde las pueda cumplir.
Y es que la «dama», como la conocen entre los maestros, se ha dedicado más a la grilla política que realmente a solucionar problemáticas importantes como el tema de la clínica del magisterio que sigue cumpliendo su función de «elefante blanco» aunque ellos digan que solo falta «tempra».
La profa es de cepa morenista aunque se metió de lleno a apoyar al «Tigre» Mejía en la pasada elección a gobernador, aunque al final tuvo que apretar los dientes y «apoyar» a Armando Guadiana, como premio ella se creía merecedora de alguna diputación o de poner alguna candidata, de hecho se dice que quiere imponer a su sobrina en el Distrito Ocho que casualmente los morenos dejaron pendiente en las designaciones.
La triste realidad es que lo más que ha hecho por los maestros es ponerlos a vender boletos para la rifa de un auto que vaya usted a saber si se entregó porque estaba pautada para el pasado 30 de enero y donde supuestamente lo recaudado iría para la mencionada clínica.
La cosa seguirá igual mientras los mismos docentes no le exijan a la «dama» que se ponga a trabajar y la cosa seguirá igual o peor, ahora que si los maestros no saben cómo hacerle que vayan y le pregunten a los estudiantes del Tec igual y ahí les dan unas clasecitas.







