En este último periodo del sexenio se vienen algunos cambios en el gabinete del gobernador Miguel Riquelme. El más evidente es el que sucederá en unos cuantos días cuando el aún secretario de Inclusión y Desarrollo Social pida licencia para registrarse como candidato a la gubernatura de Coahuila por la alianza PRI-PAN-PRD. En su lugar suenan fuertemente el administrador Fiscal del

Estado y gente de toda la confianza del gobernador, Javier Díaz González. “El Delfín” ha tenido una carrera política intachable y su trabajo al frente de la recaudación estatal ha sido sobresaliente, pero la importancia del puesto tal vez requiera que se quede ahí y entonces podría entrar el diputado federal Jaime Bueno, quien también ha sonado fuerte para ocupar la Secretaría de Desarrollo Social; sea cual sea la decisión estará en buenas manos.

El otro movimiento que está sonando en demasía es en la Secretaría de Educación, de la cual se dice Francisco Saracho estaría viendo sus últimos días al frente.

Aquí hay varias teorías de su posible salida, podría ser que de nueva cuenta lo estén tomando en cuenta para una diputación; dos: que lo vayan a utilizar como posible operador político para la campaña de Manolo Jiménez; en cualquiera de las anteriores, no creo que tenga un futuro prometedor y deberían de reconsiderar tomarlo en cuenta; basta con ver sus antecedentes. La última teoría simplemente es que no dio el ancho.

De consumarse la salida de Saracho de la SEDU, suenan tres nombres: Jorge Alberto Salcido, quien en este momento es el subsecretario de educación básica; la maestra Malú Rodríguez, quien tiene un largo recorrido en el tema educativo y la maestra Carmen Ruiz Esparza, quien ocupó el cargo de encargada de la Secretaría de Educación a la muerte del profesor Higinio González Calderón.

Cualquiera de los anteriores seguro hará mejor trabajo que Saracho.