Hay movimientos en la política que suman, otros restan y hasta dividen. La designación de don Carlos Robles Lostanau, suma.

Se trata de un acierto del primer priista, Miguel Riquelme, al designarlo como coordinador de delegaciones del comité estatal. Aporta experiencia, manejo político, lealtad y es la mano derecha del virtual candidato a gobernador, Manolo Jiménez.

En una ocasión, El Mirón se encontró en una farmacia con el ingeniero Luis Horacio Salinas. Manolo tenía un año como alcalde. Luego del saludo cordial del gran político que llegó a ganar una diputación federal en Torreón (imagine su capacidad), un saltillense ganando en la Laguna, lanzó su pregunta: ¿qué le parece Manolo?

El Mirón le respondió: muy bien, es inteligente, trabajador y es un líder natural.
El ingeniero Salinas, de esos políticos que sí escuchaba, asintió con un movimiento de cabeza afirmativo.

Sin embargo, se tomó un tiempo y apuntó: “me preocupa algo, me preocupa que hay algunos jóvenes que lo rodean que no tienen experiencia y dividen”.

“Fíjese —prosiguió—, ya lo andan subiendo al volantín de que va a ser gobernador y eso, usted lo sabe, nunca cae bien a un mandatario”, remató.

Meses después, Manolo Jiménez incorporó a gente que suma, con experiencia; uno, don Carlos Robles Lostanau; otro, el exalcalde Óscar Pimentel. Ambos operadores políticos probados y de gran nivel que le suman a Manolo Jiménez.

Ambos han recorrido muchos lugares, tienen batallas ganadas, pero otras perdidas y de ahí se aprende.

Don Carlos Robles es la avanzada política de Manolo y le será de gran ayuda.