A meter orden en beneficio de la salud de las y los maestros, ese es el propósito del Gobierno del estado al asumir la administración de las clínicas del Magisterio.
Queda claro que el gobernador Manolo Jiménez tiene voluntad política para resolver demandas y de cumplir compromisos.
Desde el inicio de su gestión, mandó quitar vallas en la explanada del Palacio de Gobierno y giró instrucciones para atender a maestros inconformes por el servicio médico de las clínicas del Magisterio.
Así iniciaron las pláticas en un clima de respeto y en la búsqueda de acuerdos en beneficio de los trabajadores del Magisterio.
Al mismo tiempo, lanzó un mensaje claro de apoyo y de reconocimiento a la importante labor que realizan en la formación de nuestra niñez y el respeto a sus derechos.
De tal forma que ahora se establecieron acuerdos que buscan sanear las finanzas del servicio médico y brindar la mejor atención posible a las y los maestros de la sección 38, de la Universidad Autónoma de Coahuila y de la Antonio Narro.
El avance será paulatino y es producto de la voluntad política del gobernador Manolo Jiménez, que cumple con el compromiso de encontrar solución a esta añeja y justa demanda.
Y es tan justa como devolver con un servicio médico de calidad a cada maestra y maestro que por años pagaron sus cuotas.
Bajo esa verdad absoluta, el reordenamiento del servicio médico que prestan las clínicas del Magisterio está sujeto a un proceso integral que dará muy buenos resultados.
El gobernador Manolo Jiménez agarró el toro por los cuernos y hoy ya se trabaja para sanear las finanzas y mejorar el servicio médico de las clínicas del Magisterio de Coahuila.






