La candidata a ministra Loretta Ortiz tiene muy claro hacia dónde debe ir el nuevo Poder Judicial federal que estará conformado por cinco mujeres y cuatro hombres.
Impartir la ley, sin que haya influencias de cualquier tipo, y apegarse al término de justicia: darle a cada quien lo que le corresponde.
La candidata a magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció, además, la necesidad de que el Poder Judicial federal y el de los estados se apeguen a su estricta conducta de imparcialidad, sin presiones y menos de carácter político.
Fijó su postura de que México necesita que cada Poder sea autónomo y que el Judicial, con su actuar, tenga toda la credibilidad y la confianza de los ciudadanos.
En la aplicación de la ley siempre habrá un desfavorecido, pero, con decisiones justas en la aplicación de las leyes, cada determinación estará bien validada por la justicia.
Consideró que, en la elección del primero de julio, única en la historia del país, la decisión ciudadana de jueces, magistrados y ministros representa un enorme reto para el país.
Confió en que los electores participen y nuestro país dé un paso importante con la designación de los integrantes del Poder Judicial, avalados por la confianza ciudadana mediante el voto.
La candidata a ministra destacó el tiempo de mujeres que vive nuestro país.
Un camino irreversible que coloca a las mujeres en todos los ámbitos productivos y, al mismo tiempo, como eje central del núcleo más importante de la sociedad como lo es la familia.
No hay duda de que la candidata a ministra Loretta Ortiz tiene la capacidad y las tablas suficientes para ocupar un lugar importante en la próxima Suprema Corte de Justicia de la Nación.






