Hugo López-Gatell debería estar en la cárcel.

En lugar de representar a nuestro país ante la Organización Mundial de la Salud, debería responder por la muerte de miles de ciudadanos por covid y ahora por el resurgimiento del sarampión.

Sí, junto con López Obrador, Gatell suspendió la tradicional campaña de vacunación y hoy pagamos las consecuencias de su irresponsabilidad.

Hasta el momento, 28 menores de edad han muerto y los casos superan los cuatro mil 600.

La incidencia mayor en el Estado de México, Chihuahua, Sonora, Chiapas, Tabasco, entre otros.

Pero ahora resulta que este caso de gravedad, Morena ya lo llevó a la política y culpa a Enrique Peña Nieto y a Felipe Calderón del resurgimiento de la enfermedad que con una vacuna se previene.

De nada sirve echar culpas, si todos nos dimos cuenta de que en los seis años de AMLO se dejó de vacunar y nada se supo del dinero destinado a esa tradicional campaña.

Hoy, la presidenta Sheinbaum simplemente trabaja para enderezar el barco que hundió AMLO.

En Coahuila, el gobernador Manolo Jiménez ya puso en marcha la campaña de vacunación en cada región, sin echar culpas, para resolver el reto, aunque todos sabemos que la irresponsabilidad se dio en la época de AMLO y de Hugo López-Gatell, quien en ese tiempo se sentía iluminado y llegó a buscar una candidatura para diputado federal morenista,  pero que será recordado por su falta de ética y sus desplantes de negligencia.