Pablo Gómez fue cesado de la Unidad de Inteligencia Financiera, luego de que Estados Unidos le fijara sanciones por lavado de dinero del narco a las financieras CIBanco, Intercam y Vector, esta última de Alfonso Romo, el empresario amigo de Andrés Manuel López Obrador.
¿Qué Pablo Gómez no era el encargado de seguir el camino del dinero para sancionar lo ilegal?
Pues no, don Pablo andaba tapando a los infractores por encargo de AMLO.
Pues nada, que la presidenta Claudia Sheinbaum lo nombró como encargado de la propuesta de reforma electoral.
Trascendió que fue una de las peticiones que le hizo el presidente Donald Trump durante la llamada telefónica que culminó con los 90 días de prórroga para aplicar los aranceles, y ya quedan 85.
Pablo Gómez no es confiable para Estados Unidos y ahora se encargará de la propuesta electoral, que ya veremos cómo viene.
Por lo pronto, queda acéfala la Unidad de Inteligencia Financiera que, durante el sexenio de AMLO, con Pablo Gómez, se convirtió en la Unidad de Protección Financiera.
Sin embargo, se esperan más golpes de autoridad de la presidenta Sheinbaum contra los títeres de AMLO que no la dejan gobernar.
Ya lleva dos: Adán Augusto López y ahora Pablo Gómez.
Se esperan narcogobernadores morenistas, como Rubén Rocha, de Sinaloa; Américo Villarreal, de Tamaulipas; entre otras y otros.
Todo parece indicar que la llamada telefónica y la prórroga ya comienzan a provocar caídas y dolor de cabeza para AMLO, que, lejos de descansar, está más ocupado que nunca, de puros nervios.






