Cada día son más los amparados contra la nueva disposición sanitaria o Ley Antitabaco. A a decir de los empresarios culinarios, jamás estarían en contra de una norma que beneficie la salud, pero también hay que tomar en cuenta que esta ley hecha al vapor no tomó en cuenta muchos factores, uno de los principales, las inversiones que hicieron algunos restauranteros en construir áreas para sus clientes fumadores y que ahora, con esta nueva disposición, estos sectores prácticamente son inservibles.
¿Y la lana que se empleó en ello? Pues al olvido. Desde los locales más de 15 amparos ya están promovidos, y los que se sumarán en los próximos días.
En otros temas, siguen las broncas en el Instituto Coahuilense de Acceso a la Información, y tal parece que cada día está más marcada la enemistad entre el consejero del organismo, Luis Briseño, y su tocayo Luis Garcia Abusaid.
Resulta que el primero votó en contra de otorgar 40 millones de pesos al ICAI para ejercerlo en 2023, pero el Congreso había aprobado 38 millones 801 mil 650 pesos al presupuesto del organismo.
Ahora los consejeros que siguieron el cuento de García Abusaid probablemente serán investigados por ese millón 198 mil 350 pesos que el directivo aumentó en el gasto corriente del organismo, que debe aclarar dudas de los ciudadanos en cuanto a movimientos financieros del orden público.
Aquí la pregunta: ¿solicitará algún ciudadano la aclaración de este pretendido ajuste de más al presupuesto del ICAI? Es pregunta.







