¿A qué le tira Mario Dávila y su panismo de Monclova? ¿Cree que tiene posibilidades de reelegirse?
Solo el alcalde de Monclova cree que puede reelegirse y no entiende su verdadera realidad, cada vez está más solo, sin que nadie lo defienda de sus barbaridades.
Ni Elisa Maldonado, que es su marioneta, sale a defenderlo, porque es indefendible o porque está más hundido que nunca, y su soberbia lo hace pensar en la reelección y hasta en ganar la diputación federal por el tercer distrito.
Al grano. En la última elección, su partido (PAN) obtuvo 12 mil 159 votos, y con ese número no hubiera ganado el corrupto de Alfredo Paredes o su amiga Edith Hernández. Ambos llegaron a la diputación local, por los 27 mil 726 votos que les dio el hoy gobernador electo, Manolo Jiménez. La diferencia es de 15 mil 567 votos. Entiéndase bien.
No entender esa realidad es vivir en el error, y más cuando el PAN no solo buscará la reelección, sino que además tiene el distrito tres para la diputación federal. Mario Dávila está inflado y debe pensar bien, porque su reelección está en riesgo de perderse.
Y vea usted por qué: resultados negativos, la corrupción de más de dos mil millones de pesos de su protegido Alfredo Paredes, un director de la policía municipal que renunció acusado de acoso sexual a una mujer policía, al mismo tiempo de siete uniformados acusados de acoso sexual y uno de matar a un detenido.
¿Quiere más negativos? Ahí le van: le presta la Suburban que les compró a los regidores a su amiga, la diputada Edith Hernández, para que se vaya de fiesta a Guanajuato y todavía sube la imagen a redes sociales para burlarse de los monclovenses.
De no haber sido denunciado por RCG Media, mantendría en el Departamento de Bomberos a los tres elementos que se dedicaban a asesinar perritos y hay un grupo de funcionarios que venden terrenos del ayuntamiento.
Con todos esos negativos, Mario Dávila debe pensar bien en la reelección, porque la perdería y muy apenas podría pensar en la diputación federal por ese tercer distrito.
El señor no entiende que sin los votos que le dio el PRI, concretamente Manolo Jiménez, su panismo está perdido en Monclova, donde la crisis social y económica de Altos Hornos de México es otro pasivo que aún no ayuda a resolver el Gobierno federal.
Sin duda, la reelección del Ayuntamiento y el distrito tres para elegir diputado federal le quedan muy grandes a Mario Dávila y sus secuaces.






