¿Guadiana, por Movimiento Ciudadano? Ha dicho que no, ha respondido que nunca al chapulineo. Pero quien sabe, en política todo puede pasar y más en tiempos donde las ideologías sobran.
El pleito que se traen los cuatro aspirantes morenistas se vuelve caótico y con poco margen de cerrar las heridas, salvo que pusiera paz y orden el propio presidente López Obrador. Mientras el PRI camina firme con Manolo Jiménez y apaga los ímpetus de Román Alberto Cepeda, en Morena, Guadiana le dice «acapulqueño» a Ricardo Mejía quien lo llamó por su nombre y lo clasificó como esquirol.
En tanto Luis Fernando cuestiona a Guadiana y Mejía, mientras Reyes hurtado advierte la posibilidad de salir de Morena si las encuestas se manipulan a favor de Berdeja.
Todo un nudo ciego, difícil de destrabar. ¿Y qué harán si Mejía gana? Guadiana y Luis Fernando le quitarían votos desde la trinchera de Movimiento Ciudadano, mientras Reyes podría irse al PRI.
Bajo esa especulación el partido del presidente tendría que meter todo el acelerador para ganar la gubernatura, mediante una estructura que sería histórica para tumbar al PRI que desde 1929 se mantiene en la gubernatura de Coahuila.
Hoy los priistas tienen en Manolo Jiménez a su mejor candidato y le apuestan a la división de los morenistas que cada vez se hace más profunda y difícil de subsanar, más cuando muchas de esas heridas no cicatrizan.







