En las manifestaciones del Día Internacional de la Mujer salieron a relucir expresiones justas contra todas aquellas formas de agredir a las mujeres y, las peores, la trata personas y los feminicidios.
También salieron a flote las denuncias públicas contra políticos, como el diputado federal morenista Antonio Castro.
¿Por qué?
A las organizaciones del activismo femenil no se les olvida que Tony fue captado en un table en plena diversión con una mujer.
Sin importar que son lugares donde se ejerce el delito de trata de personas, se distribuyen drogas y se sexualiza a las mujeres de una forma indignante y deplorable.
Un legislador federal de Morena que se gasta el sueldo que proviene de nuestros impuestos en un sitio de explotación de mujeres y demás acciones que van en contra de la dignidad de las mujeres.
Por eso las manifestantes sacaron pancartas con la imagen de Tony Castro con nariz de cerdo y con frases como: «No a la trata de blancas».
Estas denuncias ya llegaron hasta Palacio Nacional y las vio la presidenta Claudia Sheinbaum, una mujer defensora de los derechos de las mujeres en toda su amplia expresión.
También las diputadas locales, federales, senadoras, en fin, todas las mujeres que tienen o no un cargo público y censuran todo acto de agresión hacia las mujeres.
Antonio Castro, «Tony Congales», no quedó bien parado ayer ni nunca por sus actitudes proclives a la diversión, tal y como lo denunciaron las activistas.






