Los tambores de batalla política se escucharon desde Torreón.
El liderazgo político de Manolo Jiménez, como dicen, se ve y se siente.
No solo en el escenario político del Comité Municipal priista, sino en cada gira de trabajo que representa beneficio para los laguneros.
Y es que los priistas están unidos en Torreón y en toda la Laguna.
En San Pedro, Matamoros, Francisco I. Madero y en Viesca viven un ambiente de fortalecimiento que pronostica la selección de candidatas y de candidatos con amplia posibilidad de triunfos en la elección del próximo año para elegir diputados al congreso estatal.
Lo mismo sucede en el resto de los municipios de Coahuila, el ambiente de trabajo y de unidad mantiene nervioso al principal adversario: Morena.
El partido que se mantiene dividido, alejado de los ciudadanos y desgastado por la corrupción y la impunidad.
No solo son los pasivos del sexenio de López Obrador, sino la cada vez más remota posibilidad de ir en alianza con el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista.
Ir solos representa el enorme reto, producto del nulo trabajo de encontrar candidatas y candidatos con posibilidades o seguir con sus decisiones erróneas de entregar las candidaturas a las amigas, amigos o familiares.
El domingo 7 de junio del año próximo los resultados vendrán de la mano de la justicia electoral: darle a cada quien lo que se merece.







