A nueve meses que concluya el gobierno de la dizque Cuarta Transformación, el daño estructural al país es grave, severo, peligroso.
¿Por qué?
Porque afecta aspectos prioritarios para el desarrollo social como la educación, el soporte que se debe cuidar al máximo y no descuidarlo como ocurre en el sexenio del presidente López Obrador.
La medición del agente externo en la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, prueba PISA por sus siglas en inglés, es escalofriante y digno de un análisis, porque sencillamente nuestros estudiantes de 15 años están reprobados en matemáticas, lectura y ciencias naturales.
Del 2018 a 2022 nuestro México registró un retroceso en el conocimiento de las tres principales materias que mide la prueba PISA, al grado de que estamos en el lugar 51 de 81 países que fueron evaluados.
Nuestros estudiantes están reprobados en matemáticas, en ciencias naturales y en lectura. El programa educativo que hoy promueve el gobierno de la 4T, que pone por encima del conocimiento la ideología política de Morena, está reprobado.
Y no se trata de la mentira de convertir el servicio de salud, mejor que el de países de primer mundo, sino en la formación de profesionistas sin capacidades para competir dentro o fuera del país, como lo establece la globalización.
Pero eso sí, tendremos profesionistas acostumbrados al mínimo esfuerzo y bien apegados a la ideología asistencial de Morena.
Esa es la realidad y no hay otra, lo que provocó que en Coahuila las autoridades educativas y los maestros establezcan esfuerzos paralelos donde se privilegia la difusión del conocimiento actualizado y no las ideologías políticas o los pretextos de que el covid nos condenó a estar reprobados. Ahí síganle con la 4T.







