Vaya pleito, división y encono los que se trae Morena desde que nombró a Armando Guadiana coordinador de la 4T y virtual candidato a gobernador del estado.
De plano Ricardo Mejía y hasta Reyes Hurtado le agarraron tirria y demuestran ser malos perdedores.

El presidente López Obrador sacó el dedo y las encuestas definieron al ganador.

Pasa el tiempo y Mejía no lo acepta y Reyes no se acomoda al llamado de unidad de Guadiana.

Mientras Luis Fernando Salazar admitió su derrota y se enfila a ser coordinador de la campaña de un Guadiana que hará historia en la política de Coahuila, estar en la boleta electoral en las últimas cuatro elecciones.

Perdió la de gobernador frente a Miguel Riquelme, ganó las senadurías, perdió la alcaldía ante Chema Frausto y ahora enfrentará al mejor candidato de la alianza PRI-PAN-PRD, Manolo Jiménez.

Con esa división morenista solo López obrador – como el chapulín colorado- podrá ayudar a un Guadiana que se sacó la bolita.