El arreglo, vía el diálogo, entre la empresa de capital brasileño Tupy y sus trabajadores refleja el clima de estabilidad laboral que hace atractivo a Coahuila ante los ojos de inversionistas locales, nacionales y extranjeros.

La Secretaría del Trabajo del Gobierno estatal, a cargo de Nazira Zogbi, actuó como mediadora para que se consolidara el acuerdo entre ambas partes.

Los directivos de Tupy y los representantes de los trabajadores adheridos a la CTM establecieron los acuerdos que finalizaron con la inconformidad de los obreros sobre el reparto de utilidades.

Coahuila se mantiene como una entidad fortalecida en lo laboral por la mano de obra calificada, y los empresarios están dispuestos a mantener sus inversiones. Aquí no hay huelgas.

Esa estabilidad laboral ha permitido que el gobernador Manolo Jiménez anuncie inversiones millonarias generadoras de miles de empleos en cada región del estado. Próximamente a Monclova llegará una importante inversión de la rama automotriz que, además de generar empleos, vaya se requieren en la región Centro, lo que provocará el avance en la diversificación económica para no depender exclusivamente de AHMSA.

Cada una de las seis regiones de Coahuila son igual de importantes lo ha dicho el gobernador Manolo Jiménez y hoy, el arreglo de la empresa Tupy, abona al activo de estabilidad laboral que se requiere, para atraer más empresas con mejores salarios para sus trabajadores.

Al mismo tiempo, hay una relación directa de los sectores productivos con los planteles educativos como la Universidad Autónoma de Coahuila, para que haya profesionistas con ciertos activos en su formación que se adecuen a las necesidades de los empresarios.

Lo anterior, para responder a la globalización que demanda de nuevas competencias, pero que, como base fundamental, fija a la estabilidad laboral como el principal factor de confianza hacia los inversionistas.

La inestabilidad con paros de actividades y huelgas, son, por fortuna, cosas del pasado en Coahuila.