Carlos Ulloa Pérez se hará cargo de Birmex, donde se detectaron actos de corrupción por 15 mil millones de pesos durante el sexenio de los abrazos y no balazos de Andrés Manuel López Obrador.

Se trata de otro movimiento de la presidenta Claudia Sheinbaum para sacudirse la herencia de corrupción del sexenio de AMLO, que promovió el narcogobierno.

En Segalmex también se detectaron unos 15 mil millones de pesos de corrupción y no hay investigados ni detenidos.

Segalmex, responsable de combatir la pobreza extrema, solo sirvió para que funcionarios de la 4T se volvieran millonarios y andan libres.

Hoy, en Birmex se destapó el mugrero en la compra de medicinas sin licitación y, en otros casos, la compra de insumos de salud caducos.

Al amparo de Andrés Manuel López Obrador, no solo creció la delincuencia en los estados gobernados por Morena, también se cometieron graves actos de corrupción que fueron solapados por AMLO bajo su premisa de: “tengo otros datos”.

Hoy, la presidenta Sheinbaum tiene que intervenir y nombrar a un personaje de confianza como titular de Birmex.

Pero, de la misma forma, le manda el mensaje a López Obrador de que actuará con todo el peso de la ley contra sus funcionarios corruptos.

Evitar el efecto dominó parece cada vez más difícil de evitar, porque hay gobernadores que en Estados Unidos son considerados como protectores del narco y la flecha va dirigida hacia ellos.