A los maestros les comieron la lengua los ratones. Esta semana, una investigación periodística del Grupo Reforma dejó en evidencia el modus operandi que el líder de los maestros, Alfonso Cepeda Salas, utiliza para desviar recursos del magisterio de Nuevo León a dos empresas con domicilio aquí en Saltillo, dos clínicas privadas para ser más precisos, las cuales han crecido estrepitosamente.

Según esta investigación, la razón social Medica Integralis S. C., entre febrero del 2022 y agosto del 2023, ha recibido un monto de 77 millones 549 mil 420.52 pesos por concepto de materiales de curación para la clínica de la Sección 50 de maestros. Cabe mencionar que los dueños de esta empresa son nada más y nada menos que Alfonso Cepeda Garza,  hijo del líder SNTE, José González García y Rodolfo Gaona Rodríguez.

Pero ahí no acaba la tranza, a esto habrá que sumarle que la empresa Laserex del Norte también, entre octubre del 2022 y agosto del 2023, ha recibido un monto de 43 millones 753 mil 32.13 pesos por concepto de materiales de curación para la misma clínica, y aquí figuran como dueños Alfonso Cepeda Garza y su esposa Yaocihuatl Martínez Menchaca.

En Coahuila el modus operandi es el mismo, y de todos es conocido que hay contratos exclusivos para estas empresas, e incluso subrogan servicios de la clínica de la Sección 38 a clínicas ligadas al mismo hijo de Alfonso Cepeda Salas, solo que aquí los líderes magisteriales, al igual que en Nuevo León, no dicen nada, porque así debe de estar la tajada. Agachones que solo ven por su sus propios intereses y que viven una vida faraónica, mientras un maestro común y corriente no puede pagar una clínica privada porque no le alcanza y su servicio médico es una del doctor Simi, y se lo digo a usted, amigo lector, para que me escuche Xicoténcatl de la Cruz y José Luis Ponce, que muy seguramente sabía de estas tranzas, y también a sus predecesores: Everardo Padrón, de la Sección quinta; Isela Licerio, de la 38; y Arturo Díaz, de la 35; quienes hasta ahora han callado y muy seguramente así se quedarán.

Las preguntas aquí son ¿En cuántos más estados estarán aplicando la misma? ¿Y a los maestros les comieron la lengua los ratones?