Les encanta el show, el espectáculo, el mitote; se creen influencers y ni así les pega; la gente ya está harta de sus desplantes.
Ahora, el petista Tony Flores, suspendido como diputado local por faltista, pretendió engañar al Congreso del estado con un amparo falso para volver a estar habilitado.
Quiere seguir cobrando, después de su fracasado intento de reelegirse y perder de manera aplastante con el ahora diputado local electo, el priista Héctor Miguel García.
Pero no le cuajó.
El Congreso del estado, como lo marca la ley, presentó su propio amparo contra el falso de Tony y turnó el caso a su área jurídica.
En tanto, los legisladores morenistas fueron insultados por Tony Flores, a pesar de que forman parte de la misma alianza.
Los llamó traidores y comprados.
Su único objetivo fue hacer circo, maroma y teatro en el recinto legislativo, sin entender que los ciudadanos ya están cansados de esas narrativas de pleito barato.
Cual estilo de Gerardo Fernández Noroña y los morenistas sucios por narcotráfico, corrupción e impunidad, pero que ahora viven como nuevos ricos.
Los coahuilenses ya están cansados de las grillas baratas y lo demostraron en la pasada elección, donde Morena y el PT fueron barridos por el PRI y la UDC.
Les metieron más de 400 mil votos de diferencia, pero parece que personajes como Tony Noroña no lo entiende.
De trabajo legislativo, cero; de payasadas y de ausentismo, diez de calificación.
El Congreso del estado no es para ir de vacaciones y faltar al respeto a los coahuilenses y sin atributos, porque llegó como plurinominal.
El mensaje positivo es que el poder legislativo se conduce conforme lo marca la ley y no está sujeto a presiones sin sentido, que lo único que reflejan es la profunda decadencia de la pareja derrotada de Morena y el PT.







