Nuevo León.- Un caso que conmocionó a la comunidad de Nuevo León resultó ser una farsa. La joven Silvia Amairani, quien había denunciado el robo de su recién nacida, confesó que nunca estuvo embarazada.
El pasado miércoles 12 de febrero, Silvia reportó a la policía de Escobedo que una pareja la había sedado y robado a su bebé recién nacida de su domicilio. La noticia movilizó a las autoridades y generó una gran preocupación en la comunidad.
Sin embargo, tras una exhaustiva investigación, la Fiscalía estatal determinó que Silvia mintió sobre su embarazo. La joven no presentó ninguna prueba de haber estado embarazada y los exámenes médicos confirmaron que no había dado a luz recientemente.
Un Baby Shower y una historia de engaño
En redes sociales, se difundieron imágenes de Silvia celebrando un Baby Shower el pasado 15 de diciembre junto a su familia y esposo. La fiesta, decorada en tonos rosas, hacía creer que la joven esperaba una niña.

La noticia del supuesto robo del bebé había causado gran indignación y consternación en la comunidad. La historia de Silvia, quien afirmaba haber sido sedada y sometida a un parto prematuro para robarle a su hija, conmovió a muchos.
En un video que circuló en redes sociales, se veía a Silvia en estado de shock y confusión, relatando cómo supuestamente había sido atacada en su casa. La joven mencionaba que el portón estaba cerrado y que ella estaba dormida cuando la pareja entró y la inyectó.
Ahora, la Fiscalía estatal investiga las razones que llevaron a Silvia a fingir su embarazo y a inventar el robo de su bebé. Se desconoce por el momento cuál fue el motivo detrás de esta elaborada farsa.
Este caso ha generado una gran polémica en Nuevo León, dejando a la comunidad sorprendida y confundida. La noticia de la falsa alarma ha corrido como pólvora en redes sociales, donde muchos expresan su incredulidad y decepción.






