Monterrey.- La ex reconocida patinadora rusa, Elena Gouliakova, fue nuevamente vista en las calles del centro de Monterrey, donde ha tenido que vivir de la caridad de los transeúntes. Su presencia en la vía pública fue capturada en fotografías por varios usuarios de redes sociales, quienes compartieron las imágenes en grupos de Facebook, generando conmoción entre los regiomontanos.

Gouliakova, quien hace cuatro años fue vista por primera vez en las calles de Monterrey, sufrió un devastador colapso emocional y profesional, lo que la llevó a abandonar su exitosa carrera en el patinaje. Esta vez, su aparición fue en la calle Morelos, en pleno primer cuadro de la ciudad. Un internauta, al reconocerla, se acercó a ella y la llamó por su nombre, pero ella negó su identidad. En lugar de admitir quién era, alegó que trabajaba en una tienda de ropa, evadiendo cualquier pregunta o intento de entrevista.

En su publicación, el usuario relató: «Paseando por el pasaje Morelos, reconociendo un rostro de mi niñez, decidí exclamar: Elena! Elena!… mirándome fijamente a los ojos decidida a responder: ¡No reconozco! ¡No reconozco! ¡Soy empresaria! Trabajo en Promoda!», señalando que la mujer de ojos azules y cabello dorado intentó escapar de la conversación improvisando una respuesta.

Elena Gouliakova fue una de las entrenadoras más reconocidas en Monterrey, especialmente en clubes prestigiosos del municipio de San Pedro Garza García. Según el internauta, Elena fue su entrenadora hace más de una década, y fue ella quien trajo a Eduardo Burguete Ayala, pionero de las primeras pistas de hielo y escuelas de patinaje en Nuevo León.

¿Qué le sucedió a Elena Gouliakova?

La patinadora rusa alcanzó fama internacional y participó en espectáculos como Holiday On Ice. En 1994, se casó con su compatriota Nikolay Suetov, quien también era entrenador. La pareja decidió mudarse a Monterrey, donde encontraron trabajo en el Deportivo San Agustín y el Alpino Chipinque, y llegaron a ser figuras de renombre en el mundo del patinaje en México.

Juntos, formaron parte de la Asociación de Deportes Invernales del Estado y la Federación Mexicana de Patinaje Sobre Hielo y Deportes de Invierno, lo que les permitió obtener la nacionalidad mexicana. Sin embargo, entre 2005 y 2006, algo sucedió que cambió por completo el rumbo de su vida. Rumores indican que la relación con su esposo Nikolay se rompió, lo que dejó a Elena devastada emocionalmente.

En 2010, Elena sufrió una severa depresión y fue diagnosticada con esquizofrenia paranoide, lo que la incapacito para continuar con su carrera como entrenadora. Desde ese momento, comenzó a vivir en situación de calle, sobreviviendo con la ayuda de limosnas y alimentos proporcionados por personas que se compadecen de su difícil situación.

La conmoción de los regiomontanos

La reaparición de Elena Gouliakova en las calles de Monterrey ha causado gran tristeza entre los habitantes de la ciudad. Algunos usuarios en redes sociales expresaron su pesar por lo sucedido, compartiendo recuerdos de encuentros previos con ella. Un comentario relató: “Hace mucho la veía con frecuencia en el VIPS de Padre Mier. Tomaba café, le brindaban el servicio y pagaba. Aún con su aspecto desalineado, se le apreciaba una figura y elegancia no típicas del lugar. Recuerdo haberla escuchado hablar en otro idioma, que no era el inglés. Las meseras le atendían como cualquier comensal, pero de repente presentaba crisis y tenían que pedir apoyo a la policía.”

La situación de Elena Gouliakova ha tocado el corazón de muchos regiomontanos, quienes lamentan su dramático descenso de la fama a la calle. Mientras tanto, la vida de la ex patinadora rusa sigue siendo una incógnita, marcada por las secuelas de una vida llena de altibajos emocionales y profesionales.