Estados Unidos.- Desde su llegada a la Casa Blanca, el expresidente Donald Trump señaló el tráfico de fentanilo como una de sus principales preocupaciones, impulsando sanciones comerciales a países involucrados en su producción y distribución, entre ellos China. Washington ha señalado que los precursores químicos utilizados para fabricar el opioide provienen principalmente del gigante asiático y llegan a México a través de servicios de mensajería internacional, facilitando su distribución en territorio estadounidense.

Ante estas acusaciones, la Embajada de China en México respondió con un comunicado en el que instó a Estados Unidos a asumir su responsabilidad en la crisis del fentanilo y dejar de culpar a otros países. La sede diplomática destacó que China mantiene una de las políticas antidrogas más estrictas del mundo y ha colaborado con EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico, incluyendo la clasificación del fentanilo como sustancia controlada desde 2019.

En medio de las tensiones comerciales entre ambas potencias, Trump pospuso un mes la aplicación de aranceles del 25 % sobre productos de México y Canadá tras un acuerdo para reforzar el control fronterizo, mientras que sí impuso un nuevo gravamen del 10 % a China. En respuesta, Pekín anunció represalias arancelarias, intensificando la disputa entre ambos gobiernos.