Ciudad de México.- Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el infame narcotraficante que fue detenido en 2016, tenía en su poder una lujosa propiedad en el exclusivo fraccionamiento Las Palmas, en Los Mochis, Sinaloa. La casa, escenario de su captura en enero de ese año, ha experimentado un deterioro evidente en los últimos meses, mostrando secuelas del enfrentamiento con la Marina y siendo víctima del abandono y el vandalismo.
La residencia de dos pisos, con cuatro recámaras y cinco baños, ahora muestra pintas tanto en su interior como en su exterior. Lejos de la imagen temida que representaba cuando era propiedad del capo, las paredes exhiben mensajes religiosos como ‘Dios te ama’ y ‘Cristo vive y reina’. Este contraste revela la transformación del lugar, antes símbolo de poder y miedo.
Además del evidente estado de abandono, la casa también destaca por sus deudas. Según el periódico Reforma, la propiedad ubicada en la esquina de Bulevar Jiquilpan 1462 acumula una deuda de $27,390 pesos por el servicio de agua, sin pagar durante más de 50 meses. La decadencia de la residencia refleja no solo el declive físico del inmueble, sino también la caída del poder y la influencia de ‘El Chapo’ Guzmán en el mundo del narcotráfico.







