Washington, D.C. — El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra María del Rosario Navarro-Sánchez, alias “Chayo”, de 39 años y nacionalidad mexicana, por su presunta colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que desde febrero fue oficialmente designada por el gobierno estadounidense como grupo terrorista extranjero.

Este es el primer caso judicial en EE.UU. en el que se imputa a una persona por apoyar materialmente a una organización mexicana catalogada como terrorista, lo que sienta un precedente legal en la lucha binacional contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Según documentos judiciales presentados en el Distrito Oeste de Texas, Navarro-Sánchez habría conspirado para proveer armamento al CJNG, incluyendo granadas, además de participar activamente en una red dedicada al tráfico de personas, armas de fuego, narcóticos y contrabando de grandes cantidades de dinero en efectivo entre México y Estados Unidos.

La imputada fue detenida el pasado 4 de mayo en México, en una operación conjunta entre la Fiscalía General de la República (FGR) y autoridades estadounidenses. Durante su captura, se le confiscó un fusil AM-15 multicalibre tipo AR-15, conocido como “El Dorado”, evidencia clave en su vinculación con actividades delictivas del cártel.

Junto con “Chayo” también fueron acusados Luis Carlos Dávalos-López, de 27 años, y Gustavo Castro-Medina, de 28, ambos también ciudadanos mexicanos, por su participación en delitos relacionados con el tráfico ilegal de armas, drogas y personas.

La acusación subraya el papel central de Navarro-Sánchez dentro de la estructura logística del CJNG, una de las organizaciones criminales más violentas y con mayor presencia internacional, la cual ha sido responsabilizada por miles de muertes tanto en México como en Estados Unidos.