Saltillo.- Luego de perder estabilidad al timar una curva y terminar volcando, un conductor en estado de ebriedad no encontró mejor solución que echarle la culpa a un charco de agua para justificarse ante las autoridades, pero ni así se salvó de irse detenido.

Marcos N conducía su camioneta Chevrolet Tornado, luego de haber estado en una fiesta en la zona centro, sufriendo el accidente al tomar el paso deprimido que conecta Paseo de la Reforma con la circulación rumbo al norte por el periférico Luis Echeverría Álvarez.

Al momento de ir por el túnel, el ebrio presuntamente perdió el control al pasar sobre el pavimento, volanteando bruscamente a la derecha hasta chocar con la pared donde agarró rampa y terminó con las llantas apuntando al cielo, saliendo el conductor si un solo rasguño.

Elementos de Tránsito Municipal tomaron conocimiento de la volcadura y cerraron el paso por el deprimido hasta que una grúa acudió para enderezar y llevarse el vehículo siniestrado, siendo Marcos asegurado para responder ante el Ministerio Público por conducir en estado de ebriedad.