Estados Unidos.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no esperó a que se enfriara el escenario del Levi’s Stadium para lanzar una de sus críticas más feroces hasta la fecha. A través de sus redes sociales, el mandatario calificó el espectáculo de medio tiempo encabezado por el puertorriqueño Bad Bunny como “terrible”, “repugnante” y un ataque directo a los valores patrióticos de la nación.
Trump, quien ha mantenido una postura crítica desde que se anunció la participación de Benito Antonio Martínez Ocasio, centró sus ataques en el desempeño vocal del artista y el contenido del show.
“Nadie entiende una sola palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que están viendo en todo Estados Unidos y en todo el mundo. Este ‘show’ es simplemente una bofetada en la cara para nuestro país”, sentenció el presidente.
Para el republicano, la inclusión de ritmos urbanos y el uso del español en el evento principal de la NFL no representa los “estándares de éxito, creatividad ni excelencia” que, según él, definen la grandeza estadounidense.
El mandatario no solo arremetió contra el «Conejo Malo», sino también contra las figuras que lo acompañaron en el escenario: Lady Gaga y Ricky Martin. Trump aseguró que solo los medios de comunicación que él denomina como generadores de «noticias falsas» se atreverán a celebrar lo que él describió como un «desastre sin inspiración».
Fiel a su estilo, Trump aprovechó el impacto de sus declaraciones para desviar la atención hacia los indicadores de su administración, presumiendo un mercado de valores en niveles récord y el fortalecimiento de los planes de retiro 401(k).
Sin embargo, sus quejas no se limitaron a la música. El presidente también exigió cambios en las normativas del juego, instando a la liga a «reemplazar de inmediato su ridícula nueva regla de patada inicial (kickoff)».
Con este mensaje, el presidente reafirma su agenda cultural bajo el lema «Make America Great Again», marcando una línea clara de rechazo hacia la creciente influencia de la cultura latina en los espacios más emblemáticos del entretenimiento estadounidense.







