Toronto.- En un movimiento inesperado, Chrystia Freeland, viceprimera ministra y ministra de Finanzas de Canadá, presentó su dimisión este lunes, señalando diferencias con el primer ministro Justin Trudeau respecto a la estrategia económica del país.

Freeland dio a conocer su decisión a través de una carta publicada en redes sociales, en la que explicó: “Tras reflexionar, he concluido que el único camino honesto y viable es que dimita del gabinete”. La exfuncionaria agregó que mantendrá su escaño en la Cámara de los Comunes y que planea optar por la reelección en los próximos comicios generales.

Diferencias en el gabinete
Fuentes gubernamentales han indicado que Trudeau se mostró sorprendido por la dimisión de Freeland, quien era una de sus principales aliadas políticas. Según la exministra, el pasado viernes el primer ministro le ofreció un nuevo puesto en el Gobierno, pero optó por no aceptarlo debido a las discrepancias sobre la dirección económica del país.

Freeland había liderado el Ministerio de Finanzas desde 2020, siendo pieza clave durante la pandemia de COVID-19 y en el diseño de las políticas económicas del Gobierno Liberal. Su salida ocurre justo el día en que Trudeau presentará la declaración económica de otoño, un documento que Freeland preparó y que promete “reformas históricas” en las políticas económicas.

Rumores sobre cambios en el gabinete
La dimisión de Freeland se produce en un contexto de rumores sobre una reorganización inminente del gabinete. Los medios canadienses han señalado que Trudeau estaría considerando la incorporación de Mark Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, como nuevo ministro de Finanzas.

Este posible cambio llega en un momento crítico para el Partido Liberal, que se encuentra 20 puntos por detrás del Partido Conservador en las encuestas de intención de voto. La oposición conservadora ha intentado sin éxito presentar tres mociones de censura contra Trudeau en un esfuerzo por forzar elecciones anticipadas antes de octubre de 2025, fecha prevista para los próximos comicios generales.

Impacto político
La salida de Freeland, una de las figuras más destacadas del gabinete, podría tener un impacto significativo en la estabilidad del Gobierno de Trudeau. Freeland es ampliamente respetada tanto en Canadá como en la escena internacional, y su partida podría interpretarse como un síntoma de tensiones internas en el Partido Liberal.

La declaración económica de otoño y los posibles cambios en el gabinete marcarán el rumbo del Gobierno en los próximos meses, en un contexto de crecientes desafíos económicos y políticos. Trudeau deberá gestionar la transición con cuidado para evitar que esta dimisión aumente la percepción de debilitamiento en su liderazgo.