Ciudad de México.- Grupo Carso enfrenta un escenario complejo debido a una deuda acumulada por parte de Petróleos Mexicanos (PEMEX), relacionada con servicios de perforación y contratos integrales firmados previamente. Esta situación ha provocado que aproximadamente una tercera parte de la cartera del conglomerado esté concentrada en la petrolera estatal, reflejando un importante riesgo financiero.

Durante la presentación de los resultados financieros correspondientes al segundo trimestre de 2025, se detalló que algunos de los montos pendientes datan de hace más de un año y medio, llegando hasta dos años en ciertos casos. Este rezago en los pagos ha generado inquietud entre los inversionistas sobre la liquidez y el flujo de recursos dentro del grupo.

En medio de este panorama, y pese a las dificultades, Carso contempla seguir participando en negocios con PEMEX, especialmente a través de contratos mixtos que ofrezcan mayores garantías de pago. La incertidumbre sobre el cumplimiento financiero de la petrolera se suma a un entorno global complicado, marcado por la inflación y el alza en los precios del petróleo.