Ciudad de México.- Tras más de tres décadas de estudio, dos composiciones para órgano fueron finalmente atribuidas a Johann Sebastian Bach, ampliando el archivo del compositor alemán. Se trata de la «chacona en re menor» (BWV 1178) y la «chacona en sol menor» (BWV 1179), piezas que Bach creó alrededor de 1705, cuando tenía apenas 18 años y trabajaba como organista en Arnstadt, en la región de Turingia.
Los manuscritos fueron hallados en 1992 por Peter Wollny, director del Archivo Bach de Leipzig, en la Biblioteca Real de Bélgica, en Bruselas. Aunque carecían de fecha y firma, sus características estilísticas permitieron confirmar que eran obra del compositor, después de identificar al copista como Salomon Günther John, gracias a un portal de investigación desarrollado por la Academia de Ciencias de Sajonia.
Las chaconas fueron interpretadas por primera vez en más de 300 años por el organista neerlandés Ton Koopman en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig, marcando un momento histórico para la música clásica. La calidad de las piezas sorprendió a expertos y músicos, quienes destacaron que, incluso a tan temprana edad, Bach demostraba un dominio excepcional de la composición.







