Israel.- Funcionarios estadounidenses han mostrado creciente inquietud por la acelerada disminución de interceptores de misiles del sistema Domo de Hierro de Israel, en medio de la ofensiva militar israelí contra Irán. Según medios como Middle East Eye y Tasnim, la operación iraní “True Promise III” ha causado severos daños a la infraestructura militar israelí desde el 13 de junio, en represalia por un ataque a su misión diplomática en Siria. La situación ha llevado a Israel a consumir interceptores a un ritmo preocupante, mientras EE.UU. evalúa los riesgos de verse arrastrado a una confrontación directa.
El alto costo y la limitada capacidad de producción de misiles como los del sistema Arrow, desarrollado conjuntamente por ambos países, han encendido alertas en Washington, especialmente por el riesgo de agotar estos recursos clave. La Marina estadounidense ha utilizado interceptores desde embarcaciones en el Mediterráneo para contener misiles iraníes, pero fuentes militares advierten que el inventario global es limitado. Mediadores árabes también advierten sobre una creciente probabilidad de que Estados Unidos se convierta en parte activa del conflicto.
En el ámbito político interno, la posibilidad de una intervención militar ha generado fracturas dentro de la coalición MAGA que respalda a Donald Trump. Figuras como Steve Bannon han expresado su oposición a una nueva guerra en Medio Oriente, comparando la situación con el fracaso en Irak. A pesar de las advertencias de inteligencia y de sus asesores, Trump mantiene una postura cercana al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, lo que podría afectar su respaldo político de cara a las elecciones legislativas de 2026.







