Saltillo, Coah.- Bajo las tradiciones en las que la sociedad fue construida, se marcaban roles de género que, hasta la fecha, se mantienen, poniendo al hombre como la figura fuerte, protectora y valiente, mientras que a las mujeres se les asignaba un estigma de ser siempre la sumisa, respetuosa de las creencias religiosas, donde debía obedecer al esposo, incluso en circunstancias que vulneraban sus derechos, callándose el sufrimiento causado.

Estigma que, el monseñor Hilario González, obispo de la Diócesis de Saltillo, enfatizó en que la violencia dentro de los hogares o por las parejas, habría que denunciarlo y podría ser un causante para la nulidad en el matrimonio.

A su vez, señaló que la salud mental es de gran importancia, y si hay signos de violencia en cualquiera de sus tipos, no es amor.

Por lo que el llamado es a todas las mujeres a levantar la voz, hacer denuncias si son víctimas de agresiones físicas, verbales, económica, pues quizá una llamada o una denuncia a tiempo podría salvarle la vida.